Estuve el sábado por allí y, ¡es verdad! La función empezó a las 21:00 hrs. No fue una noche de estrellas, ni de prensa, ni nada especial, tan sólo fue una función para todo público por lo que me senté a escuchar y sentir el avance que ha tenido esta obra al paso del tiempo, sin mayor distracción.
Arturo Deleón Mier y Terán / GM5

La obra en sí es una muy buena idea que liga la divertida historia de un chico con cuatro mujeres (dos esposas, una abogada –amiga de una de ellas– y su secretaria) que simula su muerte para que entre ellas se digan la verdad de su relación, todo al compás de la música más popular de los años ochenta.

Al ser un espectador que ha seguido la transformación de la obra a lo largo de sus años de éxito, me he centrado en los aspectos más sutiles que a veces pueden escapar de nuestra atención por diversas razones. Puede que estemos cantando la canción en turno, o que estemos atrapados por la historia, en fin, mil y un cosas que a veces no nos permiten contemplar algunos puntos finos de la puesta en escena.

El reparto está compuesto por: Hiromi Hayakawa, como Dany, Crisanta Gómez como Yuri,Marta Fernanda interpretando a Dulce, Paola Gómez en el papel de Lupita, Marta Fernanda Pérez como Manuela y Felipe Flores interpretando a Emmanuel, bajo la dirección musical deRené Ábrego.

La actuación y los movimientos escénicos fueron bastante buenos, fruto de una buena dirección y la adecuación a los personajes. Fue divertido y podría decir que en ocasiones –aunque no quisiera- me involucré y fui arrastrado a la trama. Tengo que resaltar la actuación de Paola Gómez que estuvo fenomenal. Marta Fernanda lo intentó pero aunque su papel tenía mucho a explotar, ella tal vez no estaba en una de sus mejores noches porque la he visto actuar mucho mejor; es muy buena pero en esta ocasión a mi parecer en este aspecto fue el elemento más débil del elenco femenino. Hiromi muy en su papel aunque un tanto excesiva en algunas partes. De Crisanta no hay mucho qué decir en este aspecto, cumplió adecuadamente su papel. Felipe francamente me pareció simplemente un buen chico con un buen físico –producto de su disciplina en los gimnasios- pero realmente sin fortaleza interpretativa, aunque, si le dedica al estudio lo mismo que al gimnasio, logrará mejores interpretaciones.

Musicalmente, el grupo instrumental ha sido bastante bueno, con una adecuada mezcla y volúmenes precisos. Tal vez, siendo muy exigente, en muy pocos -pero realmente muy pocos- puntos no estuvieron totalmente acoplados. Excelente para ser una presentación en vivo.

Vocalmente, me extrañó la falta de aire en algunas partes y dos desentonaciones muy marcadas y perceptibles. A pesar que se puede escuchar que Marta Fernanda tiene una gran voz, en general no fue aprovechada como tal y principalmente acostada no tuvo el control vocal necesario en estos casos. Crisanta muy bien, con excelente técnica pero algunas canciones creo yo que le quedaban un tanto bajas de tono y se le escuchó soplar algunos graves. Sus agudos y medios excelentes. A mi parecer, más que excelentes. A Hiromi le faltó interpretación vocal pero lo suplió con muy buenas expresiones corporales. Creo que su voz no está totalmente aprovechada en algunos temas por una leve cuestión tonal. Paola en su papel, pero creo que se olvida un poco de cantar en aras de darle a su papel la excelencia actoral. De Felipe no puedo decir mucho en este aspecto. A pesar que es entonado y tiene una voz agradable, no cuenta con los recursos vocales para la interpretación de temas como “Quiero dormir cansado” o “Toda la vida”.

No se olvide que estuve muy exigente en mis observaciones y que sobre todo estuve en ese momento tratando de encontrar –con lupa- algunas cosas que pueden ser corregidas.

En general es una obra que representa una alta exigencia en muchos aspectos y no es sencillo llevar a efecto la excelencia en todas las presentaciones. Aún con todo lo anterior, es un espectáculo que sigue siendo un referente en cuanto a su originalidad y buena calidad.

Y vale la pena… La iremos a ver en otra ocasión y buscaré disfrutar más de lo que he disfrutado hasta el momento, que es mucho.