Harmony Korine causa controversia una vez más con su más reciente film Spring Breakers, donde veremos un reflejo del sueño americano en la actualidad.

Flor Romero/GM5

Podemos encontrar muchas similitudes entre esta película y su primer guión, Kids: Vidas perdidas, aunque carece del mensaje que tenía la cinta noventera.

La premisa de los adolescentes estadounidenses modernos, el spring break, es poder escapar de la cotidianidad escolar, donde el deber ser se contrapone fuertemente al querer ser.

La cinta narra la historia de 4 amigas que roban un merendero para poder ir de vacaciones y no perderse las bacanales playeras amenizadas por un rapero gángster. Las cosas no salen muy bien, y las chicas son detenidas por posesión de drogas, pero el ‘amable’ rapero las ayudará a salir de prisión a cambio de pertenecer a su séquito.


El ritmo de la película es bueno, mantiene al espectador en la historia, aunque esté plagada de lugares comunes (la pijamada sexy entre chicas, las escenas de topless en la playa, la semiorgía en el viaje estudiantil), y a veces no mantiene la coherencia cuando el personaje de Selena Gómez, que en la película es representada como una chica extremadamente religiosa, no pone reparos en estar en un rave lleno de drogas y sexo, pero al bordear ligeramente la línea, sale corriendo de regreso a su casa.

El soundtrack es excelente, cuenta con la participación de Skrillex, con Scary Monsters and Nice Sprites, Rise and Shine Little Bh, With You, Friends; Smell This Money, Bikinis & Big Booties Y’all, Ride Home, Park Smoke; Cliff Martinez con Pretend It’s a Video Game (que también es una línea en la película), Your Friends Ain’t Gonna Leave With You, Big ‘Ol Scardy Pants; Waka Flocka Flame con Fk This Industry; Gucci Mane con Young Ns; Meek Mill, Pill, Torch & Rick Ross con Big Bank; y cabe destacar a DangeRuss y James Franco (quien actúa en la película) con Hangin’ With Da Dopeboys.

Un buen estreno playero para ponerse a tono con la temporada de bikinis.