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Línea 7, la inoperancia de un proyecto mal ejecutado

En el año del 2005, bajo el gobierno de Andrés López Obrador se inició el Sistema de Corredores de Transporte Público de Pasajeros de la Ciudad de México, conocido como “Metrobús”.También llamado, el metro de las ciudades pobres, cuyo proyecto inicial surgió en Colombia y que a la fecha en la ciudad de México cuenta con siete líneas. Cada línea tiene asignado un número y un color distintivos. Tiene una extensión total de 125 kilómetros y posee 208 estaciones. Todas las estaciones se encuentran dentro de la Ciudad de México.

Redacción:

El servicio al usuario del Metrobús, desde su inicio, se vio rebasado, condición que se ha ido agudizando con el tiempo y en gran parte de los 125 kilómetros las horas pico se convierten en una verdadera tortura para los usuarios quienes se ven en la necesidad de esperar el paso de mas de media docena de autobuses para alcanzar a abordar un transporte que lo acerque a su destino.

Por otra parte, el confinamiento de un carril sólo para el paso del autobús, ha venido a complicar el ya de por si caótico transito de la Ciudad de México. La CDMX es una de las ciudades más grandes y pobladas del planeta, y al mismo tiempo, es una de las urbes con peores índices de tráfico del mundo. De acuerdo con el estudio Global Traffic Scorecard 2016 de INRIX, los mexicanos pasamos en promedio 61.5 horas al año en congestionamientos viales.

Sin embargo, la sobresaturación tanto del transporte publico y los congestionamientos hacen que los usuarios no tengan opción, sin considerar a la bicicleta ya que la falta de una cultura y educación vial en la ciudad de México hace que semana a semana se presenten accidentes mortales relacionados con el uso de la bicicleta.

No obstante que el Metrobus en la práctica no representaba una solución, siendo tan sólo un paliativo, la administración de Miguel Angel Mancera, volvió a privilegiar el sistema al poner en marcha la séptima línea llamado “Metrobús Corredor Reforma”. Construida al norte, centro y poniente de la Ciudad de México, con dirección norte – poniente, tiene una longitud de 15 kilómetros, 31 estaciones.

Las obras iniciaron en el mes de enero de 2017 con la construcción de un carril confinado en el Paseo de la Reforma, y la colocación de nuevo material asfáltico a lo largo del recorrido.

El 12 de junio del mismo año una orden judicial provocó la suspensión temporal de los trabajos, al aceptar un amparo presentado por una asociación civil asegurando que la nueva línea provocaría afectaciones en la zona del Bosque de Chapultepec y el entorno arquitectónico del Paseo de la Reforma, además el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que se estaba trabajando sobre una zona de monumentos históricos protegidos, por lo que se suspendió la obra hasta que se garantizara que no habría afectaciones al patrimonio ecológico y arquitectónico de la zona.

El 29 de junio, se autorizó legalmente la continuación de las obras luego de que el Gobierno de la Ciudad de México consiguió un permiso del INAH para regularizar las obras de construcción, de esta forma se retomó el proyecto con la condición de no talar árboles y salvaguardar las áreas verdes, monumentos históricos y obras artísticas localizadas en el tramo proyectado. Por ello, el gobierno anunció que las estaciones proyectadas se construirán en el formato de parabús, es decir, instalaciones ubicadas en la banqueta, de manera similar a los utilizados en el trayecto de la Línea 4 que cruza por el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Es importante mencionar que Reforma, sobre todo en su parte poniente, era una de las avenidas más importantes para comunicar a la zona de Santa Fe, con el centro de la ciudad mediante el transporte público, sin embargo hoy las autoridades determinaron recortar el recorrido hasta el cruce de Paseo de la Reforma y la calle Monte Elbruz, a la altura del Campo Marte, sitio donde retornarán las unidades del Metrobús para hacer el recorrido inverso, obligando a miles de usuarios a bajar de los autobuses de doble piso, para abordar los autobuses que los llevarán al poniente de la ciudad.

Por otra parte, los autobuses de la línea 7, son similares, mas no iguales a los autobuses que circulan en la ciudad de Londres, los cuales en la CDMX por ejemplo, el piso superior, mide 1.65 de piso a techo lo que obliga a avanzar a cualquier persona que tenga una estatura superior a avanzar por sus pasillos, con el cuello inclinado.

El costo de cada Metrobús de dos pisos fue de 11 millones 108 mil 604.78 pesos, por lo que para los 90 que integra el parque vehicular se invirtieron 999 millones 774 mil 430.2 pesos aportados por los concesionarios.

Un autobús marca Volvo modelo 2016 con motor a gas natural comprimido tiene un costo unitario de tres millones 83 mil 384 pesos.

El autobús de dos pisos tiene una capacidad para 130 pasajeros, mientras que el Ecobús puede llevar a 100; ambos cuentan con cámaras al interior. Pero, debido a que el peso de cada Metrobús de dos pisos puede ser de hasta 30 toneladas, no tiene capacidad de subir a la zona de Santa Fe.

El Metrobús de la Línea 7 es mas contaminante debido a que consume diesel, el cual es precursor del ozono y éste ha causado 12 contingencias en la Ciudad de México desde marzo de 2016.

Con su administración a punto de terminar Miguel Ángel Mancera, es calificado con una evaluación reprobatoria por parte de la ciudadanía, en donde los retos de una gran ciudad, fueron tratados de resolver con paliativos y particularmente con una visión meramente comercial, sin mencionar la política depredadora en contra del medio ambiente. Hoy la ciudad, sumida en un verdadero caos, espera nuevas repuestas a una ciudad que de la región mas trasparente del aíre, es hoy, el infierno en la tierra, para millones de sus habitantes.

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