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¿Quieres ser feliz? No es suerte, ¡Es Tecnica!

En muchos casos, la felicidad es controlada por los genes, la situación económica o la inteligencia, pero estudios recientes revelan que la felicidad no es tanto una situación, sino una técnica. Algunas de estas técnicas son tan sencillas como leer este artículo.

 

Redacción / Revista GM5

editor@gm5.com.mx

Gratitud.
Hay que enfatizar esta técnica. Mostrar gratitud acerca de las cosas que tienes o has realizado es la manera más poderosa de potencializar la felicidad:
Te hará más feliz.
Te ayudará a mejorar tus relaciones interpersonales.
Te hará mejor persona.
Hará la vida mejor para las personas alrededor de ti.

¿Cómo hacerlo?
Cada noche, antes de ir a dormir, escribe tres cosas buenas que te hayan ocurrido. Si eres constante al hacerlo, lograrás un efecto inconsciente y serás más agradecido con las cosas que te ocurren, y mantendrás un enfoque positivo en tu vida. Si educas tu cerebro para ver el lado positivo de la vida, eso es lo que obtendrás a largo plazo.

¿Quieres hacer a alguien extremadamente feliz (y a ti por añadidura)? Realiza una visita de gratitud. Escríbele a alguien una carta o un mensaje recordándole algo maravilloso que hizo por ti en el pasado. Puedes enviarle la nota o visitarlo y decírselo en persona.

Si eres bueno en algo, ¡dedícate a ello!

Tus fortalezas son aquellas cosas en las que eres extremadamente bueno, y ejercitar esas fortalezas trae alegría a tu vida. Ejercer las fortalezas hace que incluso un artista que no pueda pagar su renta sea feliz en su trabajo. Piensa cuál es la mejor versión de ti mismo y trata de llegar a ella. Tus fortalezas son la clave para lograr un mayor progreso en tu trabajo y en la vida.

Pasa tiempo con las personas que te agradan

Trata de rodearte de personas que sean de tu agrado. Las personas más felices son aquellas que mantienen relaciones duraderas y fuertes. Una de las cosas que más lamentamos al envejecer, es no estar tanto tiempo con amigos y familiares.
Comparte los mejores momentos de tu día con tus seres queridos y pídeles que hagan lo mismo. Funciona. Cuando compartan algo contigo, hazles un cumplido (todos amamos los cumplidos más que al dinero o al sexo).
¿Qué pasa si soy introvertido? Añade un poco de extroversión, te hará bien. La felicidad es más contagiosa que la infelicidad, así que si te expones a situaciones alegres acompañado de otras personas, subirá tu nivel de felicidad.

El dinero es bueno, pero otras cosas son mejores.

El dinero no incrementa tu felicidad, pero si quieres ser más feliz, tu tiempo y energía son mejores para lograrlo.

Los menonitas viven tan satisfechos como si fueran millonarios, y las personas que viven en barrios pueden ser sorprendentemente felices.

El dinero es bueno, pero estar todo el tiempo deseando dinero puede ser malo. Amar el dinero puede hacer que sea difícil alcanzar la felicidad.

Dar

Dar nos hace más felices que recibir. De hecho, puede crear un círculo positivo de retroalimentación en tu vida. Ser voluntarios nos hace más felices y por lo tanto es paradójicamente, un modo egoísta de ser desinteresado.
¿Cómo hacerlo?
Ayudar a otros a alcanzar sus metas nos trae alegría. Hacer cosas por otras personas podría incluso hacer que el resto de tu semana seas muy feliz.

Saborea

¿Cuáles son las mejores maneras de saborear el momento?
Viaja en el tiempo. Recuerda tus memorias agradables cuando recuerdes otras épocas de tu vida o trata de imaginar de manera positiva lo que ocurrirá en el futuro.
Ten una actitud zen. Permanece en el presente y no permitas que tu mente divague en vez de permitirte abstraerte en el momento actual.
Saborear es uno de los mayores secretos de las personas felices. Si te das cuenta del poco tiempo que tenemos en la vida, también te darás cuenta que saborear el momento es muy importante.

Esfuérzate

Usualmente no hacemos lo que nos trae felicidad, hacemos lo que es más fácil. Establece metasambiciosas y esfuérzate.
Comienza a pensar en la vida como un proceso de crecimiento y aprendizaje, ¡y lo que esto hará en tu autoestima!
Sentarse en el sofá mientras ves la tele, no te dará felicidad. Eres más feliz cuando estás ocupado, y lo más probable es que estés más divertido cuando estás en el trabajo que cuando pasas mucho tiempo en casa. Una mente que divaga sin rumbo fijo no es una mente feliz. Cuando comienzas a dominar un arte o habilidad, puede resultar un poco estresante, pero a la larga, te proporcionará una satisfacción y felicidad duradera.

Sé optimista… aunque parezca a veces que estás delirando

El optimismo es la llave de la felicidad. Sí, el pesimismo es mejor para recibir las malas noticias, pero no vale la pena usarlo. Una actitud positiva crea resistencia ante las desgracias.
¿Esto parece un argumento fuera de la realidad? Tal vez, pero estar fuera de la realidad a veces es bueno también. Las personas con ilusiones positivas acerca de su relación de pareja, están más satisfechas, confían más y tienen menos problemas. Incluso, el exceso de confianza incrementa la productividad y mejora el trabajo de equipo.
Estar enamorado significa estar un poquitín loco. Ser un poco iluso mejora el matrimonio. Las personas felices creen de corazón que su pareja es más maravilloso de lo que realmente son. Estar con alguien que te parezca genial y crea que tú también lo eres es una de las principales cosas que debes buscar para tener un matrimonio exitoso.
Tener pensamientos positivos, dar abrazos y sonreír todo el tiempo, pueden parecer remedios hippies sin base científica, pero todo esto funciona.

Comienza por lo fundamental

¿Estás de malas? Antes que comiences a culpar al mundo, come algo. Toma una siesta –puede eliminar emociones negativas- Dormir es vital porque tu humor en la mañana afectará tu estado de ánimo durante el día.
Respeta tu sueño. No puedes salirte con la tuya y tratar de ganarle horas al sueño. Tratar de estar feliz es más difícil de lograr si estás cansado.

Entre más frecuente, mejor

Hay un montón de pequeñas cosas que te ayudarán a seguir tu camino a la felicidad. El punto es reducir lo que te hace sentir mal y aumentar lo que te hace sentir bien.
No pienses en las grandes cosas que te harán emocionar –son las cosas pequeñas del día a día las que hacen que nuestra felicidad incremente. Tal vez no ganarás la lotería, e incluso si lo hicieras, no tendría el mismo impacto que piensas que tendría.

Recuerda, como todo lo relacionado con la felicidad, la mayor batalla se lleva a cabo en ese etérico lugar llamado perspectiva. Deja de comparar tu situación actual con una idílica y perfecta situación. Mejor compárala con el peor escenario al que te podrías enfrentar. Esto hace que tengas menos remordimientos al haber elegido una opción.

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