Estás aquí
Inicio > Destacados > La calidad de vida de 28 niños mexicanos se hace esperar sobre el escritorio de Germán Martinez, director del IMSS

La calidad de vida de 28 niños mexicanos se hace esperar sobre el escritorio de Germán Martinez, director del IMSS

IMSS sigue negando tratamiento a pacientes con Síndrome de Morquio

 

Redacción / Revista GM5

editor@gm5.com.mx

En una espera, en que cada día define la calidad de vida que pueden esperar los 28 niños derechohabientes afectados con Síndrome de Morquio , Germán Martinez, Director del IMSS, tiene relegado en algún lugar de su escritorio, la solicitud de padres, de que sus hijos reciban la terapia de reemplazo enzimático que ya reciben en otras instituciones de salud.

Las autoridades han demostrado poca sensibilidad con los pacientes con Síndrome de Morquio, una de las enfermedades raras que sí tienen una terapia efectiva que ya se usa en México por otras instituciones de salud y en diversas partes del mundo.

El Síndrome de Morquio pertenece al grupo de enfermedades lisosomales que son de origen genético y que se caracterizan por la falta de una enzima, la cual se encarga de depurar las cadenas de azúcar en el organismo. Cuando esto no sucede, estas cadenas se acumulan en diversos órganos ocasionando daño y crecimiento de diversos órganos como el hígado, riñón, bazo, alteraciones óseas y en el sistema nervioso.

Aunque no hay cura para esta enfermedad, cada día que pasan sin tratamiento los pacientes ven deteriorada su calidad de vida por las condiciones físicas y emocionales que sufren. Las personas con MPS-IV A o Síndrome de Morquio tienen baja estatura, infecciones respiratorias frecuentes, voz ronca, cara tosca, alteraciones esqueléticas que les provocan dificultad para caminar, deformidad en la caja torácica, cuello corto, desviación de la columna vertebral, cabeza grande y su esperanza de vida sin tratamiento no sobrepasa los 35 años de vida; la mayoría muere de insuficiencia respiratoria.

La señora Néllida Hernández, mamá de paciente con Síndrome de Morquio, quien vive en Los Cabos, BCS, explicó que desde hace dos años inició la lucha de todos los pacientes por tener la terapia de reemplazo enzimático que necesitan para detener la progresión de la enfermedad. En ese tiempo, instituciones como el ISSSTE, PEMEX, ISSEMyM, SEDENA y el Seguro Popular aprobaron la inclusión del tratamiento, pero en el IMSS sólo han encontrado negativa por parte de las autoridades de la anterior y actual administración.

La mayor parte de los pacientes con Síndrome de Morquio son niños y adolescentes que sufren de algún tipo de discapacidad, considerados un grupo prioritario de atención que, de acuerdo con la ONU, deben contar con el apoyo del estado para disfrutar de una vida satisfactoria y participar en las actividades de su comunidad; situación que el IMSS le niega a sus derechohabientes impidiéndoles el acceso a un tratamiento efectivo.

El tiempo apremia y no se le está solicitando al IMSS que haga nada que esté fuera del marco legal, de sus atribuciones y de la misión que la propia ley le confiere, que es cuidar de la salud de sus derechohabientes.

La Dra. Juana Inés Navarrete, especialista adscrita al Servicio de Genética del Hospital Central Pemex Sur, comentó que el 15 de mayo es reconocido a nivel mundial como el Día Internacional de las MPS, el cual se ha establecido con la finalidad de sensibilizar y dar a conocer al mayor número de personas los efectos de este subgrupo de padecimientos que pertenecen a las enfermedades raras.

Por su parte, la Lic. Alejandra Zamora, presidenta del Grupo de Pacientes de la Asociación Grupo Fabry, hizo un llamado a las autoridades del IMSS, al secretario de Salud, Dr. Jorge Alcocer, y al Presidente Andrés Manuel López Obrador para que en seguimiento a sus palabras se cumpla el objetivo de la Cuarta Transformación en materia de salud que es lograr que toda la población -sin distinción alguna-, tenga acceso a servicios de salud y medicamentos gratuitos, poniendo especial énfasis en las enfermedades raras, a fin de recibir atención y tratamiento, porque la negación es una flagrante violación al derecho humano a la protección de la salud.

Deja un comentario

Top