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DANZA SANKOFA, visita por primera vez la Ciudad de México

Se presentará en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris el 13 de septiembre a las 20:30 H. y el 14 de septiembre, a las 19 H. Sankofa, compañía fundada y dirigida por Rafael Palacios, interpretará La ciudad de los otros sobre la discriminación étnica y la desigualdad social. Palacios concibe el trabajo artístico siempre en unión con la labor social, y le ha valido el reconocimiento de la ONU

 

 

 

Lety Düker / Revista GM5

lduker@gm5.com.mx

En 22 años de existencia, la compañía de danza Sankofa ha consolidado una voz fuerte y sólida de la cultura afrocolombiana, como lo demostrará en su primera visita a México, donde dará un par de funciones en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris” el 13 y 14 de septiembre.

“Es una voz de autorreferencia basada en el trabajo y la investigación, en un trabajo serio y riguroso que reconoce los saberes de los esclavos traídos a América y está siempre en diálogo con el continente africano y lo contemporáneo”, explica su director y fundador Rafael Palacios.

La compañía Sankofa presentará en la capital, el 13 de septiembre a las 20:30 h y el 14 de septiembre a las 19h, La ciudad de los otros, obra sobre la discriminación étnica y la desigualdad social que experimentan las comunidades negras al tiempo que apela a la integración de estos y otros seres marginados, a quienes se etiqueta como diferentes.

Palacios creó esta puesta en escena en 2010 para celebrar los 159 años de la abolición de la esclavitud en Colombia. Con esta propuesta, Sankofa participó en 2012 en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá y viajó a Brasil y Canadá. En 2017, La ciudad de los otros obtuvo el Premio Nacional de las Artes que otorgan la Universidad de Antioquia y el Ministerio de Cultura.

Esta coreografía hace uso de tablones de madera para simbolizar los muros que impone la sociedad a los afrodescendientes. Son paredes y puertas que aparentemente no se abren, pero al final esta población los levanta, los traspasa y manipula convirtiendo así la derrota inicial en victoria.

La crítica ha considerado a La ciudad de los otros como la obra cumbre de Rafael Palacios. Él admite que le ha dado grandes satisfacciones porque se renueva y fortalece con las nuevas generaciones que la interpretan.

“Cada integrante evoca el mismo tema según sus propias vivencias. En China la han recibido con asombro y en un futuro se presentará en Burkina Faso. Quiero seguir siento tan creativo como cuando hice esta coreografía o incluso superar ese nivel. Es la tarea que me corresponde y entusiasma. Es un reto que yo mismo me he impuesto.”

Descolonizar el cuerpo

Rafael Palacios creó en 1997 la Corporación Cultural Afro Colombiana Sankofa, espacio dedicado a la formación y creación en danza. Sankofa significa “volver a la raíz”. Es una palabra que encarna la filosofía africana sobre la necesidad de conocer el pasado para comprender el presente y dimensionar el futuro.

Una veintena de bailarines afrodescendientes integran la compañía. Los intérpretes vienen de contextos sociales vulnerados y, algunos, se han tenido que desplazar de su territorio original a causa de la guerra.

“Con la danza se transforman y cambian su entorno porque encuentran una ocupación profesional y al mismo tiempo consiguen hablarle al mundo entero, a través de las puestas en escena, de las injusticias que viven día a día”.

La compañía nació bajo la convicción de Palacios de trascender los estereotipos del cuerpo negro erótico y exótico y de evitar el lenguaje de los grupos folclóricos, los cuales suelen estilizar las danzas tradicionales mediante el ballet clásico.

“Me interesa descolonizar el cuerpo, el saber y el ser”, afirma el autor de las coreografías San Pacho…¡bendito!, La puerta, Más allá, Carpe Diem, Sol ninguna bendición y Alabao.

Arte y labor social van de la mano

“Es impensable no atar lo social a lo escénico”, afirma Palacios. Por ello ha emprendido proyectos de gran trascendencia como “Pasos en la tierra” (2008-2016), en colaboración con el Ministerio de Cultura de Colombia, con el cual obtuvo en 2010 mención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como “Buena práctica de inclusión social afrodescendiente en Latinoamérica”.

Pasos en la tierra, codirigido por Leyla Castillo, buscaba visibilizar y posicionar la cultura afrocolombiana entre la población vulnerable bajo el acompañamiento de la danza para fortalecer a los artistas locales y sus comunidades.

“Quisimos entablar un diálogo entre las danzas africanas y contemporáneas y las tradiciones del pacífico colombiano. Fue un proyecto vivencial, artístico y académico para reconocer como hermanas a las culturas de la diáspora. Fue una especie de equivalencia con el panafricanismo”.

Actualmente, Palacios trabaja en la iniciativa “SankofaMiUniversidad” pensada para acercar el conocimiento académico a los saberes populares y del cuerpo de los bailarines sin posibilidades de asistir a una institución de educación superior. Por lo pronto, está alojada en la Casa Integración Afrocolombiana.

Coreógrafo de la negritud

Cuando Rafael Palacios descubrió que la danza le daba sentido a su vida, ingresó en el Ballet Nacional de Colombia porque entonces era la única opción para convertirse en bailarín profesional. No le gustaba el estilo de la agrupación y tampoco coincidía con su filosofía.

No tardó en encontrar una escuela con la que tuvo empatía, Mudra Afrique, cuya directora artística era Germaine Acogny. La fundaron el coreógrafo francés Maurice Béjart y Leopold Sedar Senghor, en tiempos en que el poeta era presidente de Senegal en los años 70.

Gracias a Acogny, considerada la madre de la danza contemporánea africana, Palacios se convirtió, en la década de los 90, en discípulo de Irene Tassembedo en Burkina Faso, con quien finalmente se formó como bailarín sin olvidar sus raíces negras y con quien se fue de gira por 18 países africanos.

Regresó a Colombia para crear la compañía Sankofa y explorar en su propia tierra los lenguajes de la danza afro tradicional, contemporánea y urbana. En 2008, le fue otorgado el Premio Nacional de Danza del Ministerio de Cultura con la obra San Pacho… Bendito! Dentro de sus creaciones recientes destacan Fecha de Vencimiento (2011), Bunde para un angelito negro (2011) y Sucio en el ojo (2012).

Fue invitado como director artístico para la muestra de danza colombiana realizada en el marco de la Cumbre de las Américas Cartagena 2012 y se desempeñó como coreógrafo para la producción de los Juegos Mundiales Cali 2013.

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